La Fórmula E y la FIA presentaron oficialmente el GEN4, el auto eléctrico de carreras más avanzado que se haya construido para un campeonato oficial. No es solo una nueva generación: es un replanteamiento completo de cómo debe verse, sentirse y competir un monoplaza eléctrico en una era que exige tanto velocidad como responsabilidad ambiental. Su debut está previsto para la temporada 2026/27 del ABB FIA Formula E World Championship.
Si el GEN3 Evo marcó un salto en agilidad, el GEN4 eleva la conversación: 50% más potencia, tracción total activa, frenado regenerativo superior y una construcción 100% reciclable. Es, literalmente, un auto diseñado para ser rápido y sostenible al mismo tiempo.
Un nuevo estándar: potencia, control y agresividad en pista
GEN4 ofrecerá 600 kW de potencia (más de 815 hp) en modo de carrera y hasta 700 kW de capacidad regenerativa, permitiendo recuperar casi 40% de la energía utilizada durante la competencia. Esto significa que el auto podrá alimentarse a sí mismo en tiempo real y correr más agresivo, más rápido y durante más tiempo.
La tracción total activa —inusual en monoplazas de pista— permitirá ajustes dinámicos entre ejes durante frenadas, aceleraciones y curvas, creando carreras con más rebases y duelos rueda a rueda. Esto lo convierte en el auto más difícil de dominar en la historia de la Fórmula E. El talento del piloto vuelve al centro de la conversación.

GEN4, una declaración de sostenibilidad
Donde otras categorías apenas comienzan a explorar combustibles o estrategias híbridas, la Fórmula E plantea algo más ambicioso: un modelo de automovilismo capaz de reducir su impacto sin perder espectáculo.
El GEN4 utiliza materiales reciclables y reciclados, baterías optimizadas, neumáticos de nueva generación con menor huella ambiental y un diseño que prioriza la reutilización de componentes. Mientras la Fórmula 1 avanza con combustibles sostenibles para 2026, la Fórmula E responde con la circularidad completa del vehículo. No solo corre rápido: se construye para no dejar huella.
Los fabricantes ahora entran al juego
A diferencia de categorías donde el reglamento limita la innovación, el GEN4 entra a una fase de ajuste colaborativo con cinco fabricantes globales:
- Porsche
- Nissan
- Stellantis
- Jaguar
- Lola Cars
Cada uno aplicará su propio desarrollo en tren motriz, software y estrategia de energía. Es aquí donde el GEN4 trasciende lo deportivo y entra en lo industrial: las tecnologías probadas en pista terminarán filtrándose a autos eléctricos de calle.
Si en la Fórmula 1 el desarrollo terminó creando frenos cerámicos y fibra de carbono para producción masiva, la Fórmula E quiere hacer lo mismo con motores más eficientes y mejor gestión energética.
Una visión clara: competir mejor para conducir mejor
Jeff Dodds, CEO de Fórmula E, lo resume así:
“El GEN4 redefine lo que es posible en desempeño y responsabilidad ambiental.”
La diferencia es clave: no se trata solo de ganar carreras, sino de demostrar cómo debe funcionar la movilidad eléctrica en su máxima expresión.
Y aquí está la conclusión que el automovilismo ya no puede ignorar: el deporte dejará de ser un escaparate de excesos para convertirse en una plataforma de transferencia tecnológica directa. La velocidad seguirá importando, pero ahora deberá justificar su impacto.









