Para las marcas mexicanas, el posicionamiento de una marca como premium es un desafío que va más allá de la calidad del producto. Existe un paradigma arraigado en el que muchas personas asocian lo hecho en México con menor valor, mientras que los productos extranjeros suelen ser sinónimo de lujo y premium. Romper esta barrera no es imposible, pero requiere una estrategia impecable donde el diseño sexy, la comunicación global y la experiencia premium juegan un papel fundamental.
El mexicano tiende a ser elitista. Hay una creencia implícita de que un producto nacional no puede competir en el mismo nivel que uno europeo o estadounidense, sin importar que la calidad de fabricación sea igual o incluso superior. El secreto para cambiar esta percepción es hacer que la marca sea deseable y aspiracional. Marcas como Ben and Frank y Hermanos Koumori han logrado posicionarse en la mente del consumidor como productos de alta gama, desafiando el prejuicio de que lo hecho en México es “chafa”. Lo han conseguido con una identidad de marca fuerte y atrevida, estrategias de marketing que resaltan su diferenciación y una narrativa que conecta con las emociones del consumidor.
El problema principal de lanzar una marca premium en México radica en que el segmento dispuesto a pagar un ticket alto es muy limitado, aún más si es un producto de nicho. La mayoría del mercado prefiere el precio sobre la calidad, por lo que una marca que busque entrar en este nicho debe ofrecer un uniqueness. No basta con ser bueno; hay que ser diferente. Desde el empaque hasta la experiencia de compra, cada touchpoint con el consumidor debe comunicar valor y sofisticación.
Uno de los aspectos clave para triunfar en este segmento es la elección de los canales de distribución. El e-commerce es una pieza fundamental, ya que permite acceder a nichos específicos sin las limitaciones del retail tradicional. Sin embargo, las flagship stores juegan un papel crucial en la construcción de la percepción premium. Contar con una tienda física en ubicaciones estratégicas refuerza la idea de exclusividad y permite a los consumidores vivir la experiencia de la marca de primera mano.
El reto no solo está en posicionarse dentro del mercado mexicano, sino en lograr que las marcas trasciendan y sean reconocidas a nivel internacional. Existen ejemplos de marcas mexicanas que han logrado cruzar fronteras y competir con gigantes globales, pero la clave siempre ha sido la consistencia en la ejecución y el storytelling que rodea a la marca.
El posicionamiento premium en México no es imposible, pero sí demanda un enfoque estratégico y una ejecución impecable. Cambiar la percepción de que lo hecho en México es inferior requiere construir marcas con identidad, deseables y aspiracionales. Es un camino difícil, pero cuando se logra, los resultados son innegables.
Fuentes:
“El Mercado de Marcas Premium en México.” Forbes, 2024.
“Cómo Construir una Marca Aspiracional.” Harvard Business Review, 2024.
“Caso de Éxito: Ben and Frank y el Nuevo Lujo Mexicano.” Business Insider, 2024.












