El comercio electrónico se ha transformado considerablemente en los últimos años. Pero no sólo lo que tiene que ver propiamente con la transacción que se realiza entre un proveedor y un consumidor, sino también hacia el interior de la tienda online. Si bien es cierto que hasta hace algunos años era conditio sine que non que quienes desearan colocar un punto de venta digital debían tener su stock en un almacén y esperar a que los clientes lo fueran adquiriendo. Este modelo ha evolucionado, de tal modo que ahora contar con un espacio para los artículos no es necesario, como es en el caso del dropshipping.

Entre las principales condiciones que se necesita para que el dropshipping funcione se encuentra que el hallar proveedores que estén dispuestos a participar en este modelo de negocios. Es necesario que con el fabricante se llegue a un acuerdo por medio del cual se establezca que se mandarán directamente los productos al cliente en cuento la tienda reciba el pedido.

Para llevar a cabo el dropshipping, es necesario contar con una buena logística y comunicación entre la tienda online y el proveedor, con la finalidad de que el cliente reciba su producto lo más rápido posible. Es importante que el cliente pueda revisar de manera constante dónde se encuentra su pedido.

En lo que refiere propiamente a la transacción, es necesario que, como tienda online cuente con los complementos de seguridad oportunos para que el cliente pueda realizar su transacción con la certeza de que sus datos personales y bancarios se encuentran a salvo.

Más allá que un elemento necesario para realizar el dropshipping, una de las principales características con las que cuenta es que los costos de operación de la tienda se reducen considerablemente, puesto que no requieren de un almacén en donde tengan que estar todos los productos.

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