Por: Arturo González Salas
Twitter: @Artglez
La tarea ciudadana de constituir agrupaciones, se forma en medio de la adolescencia de los gobiernos, es decir, donde las capacidades del estado y sus herramientas nunca dieron resultado. De lo más sutil a lo extravagante, así­ es la gama de Organizaciones No Gubernamentales, de igual manera el BTL pasa del mensaje más delicado hasta el que contiene agresiones sensoriales.
Las ONG’s atienden diversidad de problemáticas, algunas nacieron con el objeto de ser una palanca para impulsar el cambio en temas recurrentes: violencia, salud, educación, migración, justicia laboral, desastres naturales, derechos humanos, pobreza, seguridad y ecologí­a.

Es necesario precisar que los sindicatos, los gremios, las cámaras, los colegios de profesionistas, los comités de colonias y los grupos religiosos son ONG’s debido a que se integran independientes o de manera lateral a los gobiernos, las cuales deben adoptar formas jurí­dicas de asociación, fundación, cooperación y corporación.

Las organizaciones emprendedoras pronto encuentran algunos bemoles, las ideas brillantes de reconstruir el mundo y sus espacios se plantan en bifurcaciones difí­ciles de responder. El primer dilema es continuar o no, después de resuelto este primer cuestionamiento en cascada desfilan otras interrogantes, las más usuales: las formas de financiar la organización, la selección de afiliados o voluntarios, la información al público, las polí­ticas de apoyo, los procedimientos internos, la identidad corporativa.

Enfoquémonos en las campañas que han mezclado la creatividad y la optimización de recursos, las ONG´s han visto resuelto la escases presupuestal para publicidad a través de emplear BTL, abarcando así­ segmentos especí­ficos, creando el proceso AIDA (Atención, Interés, Deseo, Acción) con el arte que produce la publicidad alternativa. Al hablar de organizaciones se recurre en primera instancia a las que abordan la problemática del medio ambiente, sin embargo el listado es interminable, algunas incluso caen en lo ridí­culo.

Sorprende la creatividad de Greenpeace, su actual campaña en contra de Mattel es un ejemplo publicitario del uso estratégico con elementos tan conocidos como Barbie y Ken, el mensaje desafiante inmediatamente captura. Sin embargo, nadie creerí­a lo difí­cil que es formar parte de la agrupación, se pasa por un casting interminable, lo irónico es que para ser donador basta con ‘cash’ o tarjeta de crédito. Hablar de Greenpeace nos remite a una de las más posicionadas organizaciones, sus barcos, camiones, protestas novedosas y su interacción por medios electrónicos la coloca en los primeros lugares del ‘top of mind’. Haga la prueba preguntando a su cí­rculo cercano sobre alguna organización, la respuesta ya la tiene.

Así­ como Greenpeace se fortalece por campañas BTL y recaudación de fondos, también hay las que se habilitan por la realización de eventos, reuniones periódicas de los adeptos o la gestión ante los gobiernos.

Lo importante del BTL radica en ser una opción sustanciosa, llena de posibilidades, que requiere de inventiva, con el carácter suficiente para abanderar una causa loable, al sumarse a las organizaciones provoca generosos resultados.

El activismo ha pasado de protestas sin sentido a refinar sus contenidos con el apoyo del marketing, el diseño y la comunicación. En nuestros dí­as se requiere darle más peso al fondo, la única opción es mejorando la forma, es ahí­ donde el marketing encuentra una ví­a para con responsabilidad cumplirle a la sociedad.

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