La noticia sacudió al mundo del deporte y la tecnología: Apple TV+ transmitirá en exclusiva la Fórmula 1 en Estados Unidos a partir de 2026, en un contrato de cinco años que alcanza los US$750 millones. El acuerdo, que incluye todas las prácticas, clasificaciones, carreras sprint y Grandes Premios, marca un punto de inflexión en la manera en que se consumen los deportes en vivo y abre una nueva etapa en la relación entre la F1 y el público estadounidense.
Una apuesta histórica por el streaming deportivo
Apple pagará alrededor de US$150 millones anuales, una cifra que supera con creces el actual contrato con ESPN, valorado en unos US$90 millones por temporada. El movimiento confirma que la F1 es hoy una de las propiedades deportivas con mayor proyección en EE.UU., un mercado que Liberty Media —dueña de la categoría— ha tratado de conquistar desde 2017.
A diferencia de otros acuerdos, Apple TV+ ofrecerá la cobertura sin costo adicional para sus suscriptores, quienes además tendrán acceso a F1 TV Premium, la plataforma oficial de la categoría. Como parte de la estrategia, todas las sesiones de práctica y algunas carreras seleccionadas se transmitirán gratis para ampliar la base de fans, un gesto que apunta a la accesibilidad en un país donde el deporte aún compite por atención frente a gigantes como la NFL, la NBA o la MLB.
El poder de Apple más allá de la pantalla
Apple no se limitará a transmitir carreras. La compañía planea integrar la Fórmula 1 en todo su ecosistema: desde Apple News con cobertura editorial hasta integraciones en Apple Maps, playlists en Apple Music, métricas deportivas en Apple Fitness+ y alertas en la nueva app Apple Sports. La idea es clara: convertir cada Gran Premio en una experiencia digital de 360°, donde los fans vivan la F1 mucho más allá del domingo de carrera.
El presidente y CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, celebró la alianza:
“Este acuerdo con Apple nos permitirá maximizar nuestro crecimiento en EE.UU. a través de contenido innovador y canales de distribución únicos. Compartimos la visión de atraer nuevos fans con transmisiones en vivo, contenidos atractivos y un enfoque de 365 días al año.”
Por su parte, Eddy Cue, vicepresidente senior de servicios en Apple, remarcó el momento histórico:
“2026 será una era transformadora para la Fórmula 1, con nuevos equipos, regulaciones y autos. Queremos entregar una cobertura premium y fan-first en una forma que solo Apple puede ofrecer.”
Contexto: el “efecto Netflix” y la competencia por derechos
El interés de Apple por la F1 no surge de la nada. En los últimos años, el fenómeno Drive to Survive en Netflix catapultó la popularidad del deporte en EE.UU., multiplicando audiencias y atrayendo a nuevas generaciones. El lanzamiento de F1: The Movie, producido en colaboración con Apple, reforzó esa narrativa, mostrando que el automovilismo tiene un potencial mediático enorme en Hollywood y Silicon Valley.
Con este contrato, Apple se suma a una tendencia clara: las grandes tecnológicas dominando el deporte. Ya controla los derechos de Friday Night Baseball de la MLB y el MLS Season Pass del fútbol estadounidense, consolidando a Apple TV+ como un jugador clave en el negocio de las transmisiones en vivo, un terreno donde Amazon (NFL, Premier League) y Google (YouTube con NFL Sunday Ticket) también están pujando fuerte.
¿Qué significa para los fans y para el negocio?
Para los aficionados, la buena noticia es que no habrá cargos adicionales dentro de Apple TV+ y que las prácticas serán gratuitas, algo inusual en un deporte donde la exclusividad suele ser la norma. Sin embargo, la apuesta también plantea desafíos: ¿logrará Apple mantener la narrativa deportiva en un mercado tan fragmentado? ¿Podrá el streaming reemplazar la fuerza de la televisión lineal en eventos de este calibre?
Lo que es innegable es que la Fórmula 1 en EE.UU. vive un momento dorado. Tres Grandes Premios (Miami, Las Vegas y Austin), audiencias récord y ahora el respaldo de la empresa más valiosa del mundo. Apple no compra solo derechos: compra relevancia cultural en un deporte que ha pasado de nicho a fenómeno global en menos de una década.
El verdadero Gran Premio
El acuerdo redefine las reglas de la transmisión deportiva. En un escenario donde ESPN se despide con elegancia —“estamos orgullosos de lo logrado con la F1 y le deseamos éxito en el futuro”, declaró la cadena—, Apple se posiciona como el nuevo protagonista de la era digital del automovilismo.
El Gran Premio real no será solo en la pista, sino en la manera en que la F1 logre expandir su alcance en EE.UU. gracias a la plataforma de Apple. Si la jugada resulta tan exitosa como lo fue con la MLS, podríamos estar frente al inicio de una década en la que los gigantes tecnológicos sean tan protagonistas del deporte como los pilotos que lo corren.












