Uno de los temas que ha generado especulación entre los mexicanos, luego del triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, es el Tratado de Libre Comercio, pues su modificación podría afectar hasta el 80% de las exportaciones en el país.

De hecho, desde que el republicano contendió por la presidencia del territorio estadounidense dejó clara su intención de renegociar el tratado o bien salir de él, en caso de no llegar a un acuerdo que beneficiará a Estados Unidos.

No es secreto que, por un lado, el republicano tiene la idea de que el tratado ha perjudicado a su país y, por el otro, que este argumento fue uno de los que le hicieron ganar la presidencia, aunque varios analistas financieros no conciban a México sin Estados Unidos ni viceversa, ni tampoco encuentren la verdad en el discurso que Trump ha manejado sobre el TLCAN.

La realidad es que a pesar de que este polémico personaje quiera modificar o salirse del tratado no le será tan fácil, ya que de entrada hay cuestiones legales que tendrán que atenderse para llevar a cabo o una renegociación o bien, la salida de Estados Unidos. Asimismo, esto representaría un impacto económico para los países involucrados, y por supuesto Estados Unidos no es la excepción.

Aquí Trump deberá reunirse con los ejecutivos de Canadá y México, y luego someter la resolución a las legislaturas de los tres países. A su vez, Estados Unidos tendría que pagar aranceles, en caso de que se salga del tratado, sin olvidar la reputación (personal branding) que perdería al romper con un acuerdo que beneficia a las tres naciones en juego.

Si Donald Trump cumple su cometido, México tendrá que estar preparado para hacer frente a la situación, ya que el país vecino es el principal inversionista que tiene. Sin embargo, el plan de acción, no sólo del gobierno mexicano sino de las empresas privadas, y en este caso las marcas, será cuajado conforme se mueva la marea y llegadas las implicaciones.

De acuerdo con una encuesta realizada por la revista Merca 2.0, la mayoría de las grandes compañías tienen sus plataformas en bases de Estados Unidos, esto supone que el marketing digital es de los más afectados por la devaluación del peso frente al dólar.

A su vez, la AMIPCI dio a conocer que el 30% de las compañías en México invierte entre 5 y 20 por ciento de su presupuesto publicitario en marketing digital, esto es que, si el dólar continúa cotizándose, todas esas empresas perderán poder de inversión, al igual que las agencias a cargo de su estrategia digital.

En el ámbito de las telecomunicaciones, Donald Trump podría frenar la compra de Time Warner por parte de AT&T. No obstante, para ello tendría que reestructurar la integración de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), pues en su mayoría son demócratas.

No menos importante es el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica. El llamado TPP que fue firmado en febrero de 2015 y altamente promovido por Estados Unidos. Este documento involucra a Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam, Canadá, México, Perú y Chile.

El TTP estaba a la espera de que los congresos de cada país lo aprobaran, pero la llegada de Trump a la Casa Blanca significa la muerte de dicho acuerdo, y resulta complejo pensar que de aquí a la toma de posesión del republicano haya una resolución en Estados Unidos, tal y como lo esperaba Barack Obama.

En este sentido, el primer conflicto geopolítico será generado por el TPP. La renegociación del TLC es un tema aparte que también tendrá sus consecuencias llegado el momento.

Ahora bien, en Estados Unidos ya permea una desconfianza en su economía, y la propuesta de Trump apunta hacia un retroceso; además se centra en el comercio internacional, pero no ayuda a resolver problemas que existen en algunas comunidades del país, por ejemplo, el racismo y la desesperanza.

Es lamentable que cuando la economía de Estados Unidos se empieza a recuperar de la crisis del 2008, y cuando el mercado de América del Norte se ha vuelto más competitivo, Trump apueste por una agenda proteccionista que aniquile la apertura comercial. No obstante, como mencioné antes, lo más certero es esperar y dependiendo el sapo será la pedrada.

¿Qué opinan las marcas?

Casio

En entrevista, Shigeru Nakazato, director general de Casio México, dijo que el interés que las empresas japonesas tienen en México reside en la población, pues la mayoría son jóvenes, segmento de público que por cierto es el target de Casio.

El vocero reveló que México es un país clave para Japón porque económicamente hablando ha tenido un crecimiento importante. “México tiene mucho potencial, es un mercado joven que coincide con nuestro perfil, por ello tenemos muchas y buenas expectativas”, dijo.

Prysmian Group

El mercado mexicano de telecomunicaciones está experimentando un crecimiento continuo, debido a la demanda de servicios de banda ancha y a la política gubernamental para incrementar la competitividad en el sector a nivel nacional.

En este escenario no es extraño que grupos como Prysmian estén edificando una nueva planta en Durango, México.

Esta nueva fábrica, que se prevé abrir a principios del 2017, tendrá una capacidad de hasta 2.000.000 FKm, y para su construcción, Prysmian realizó una inversión inicial de aproximadamente 10 millones y medio de dólares. Sin embargo, se estima una inversión total de 20 millones de dólares.

“México y América Central ofrecen un amplio margen de desarrollo en todos los sectores de telecomunicaciones en un futuro próximo. Las inversiones en esta área son por lo tanto clave para responder al consiguiente aumento de la demanda del mercado”, aseguró Toni Bosch, Vicepresidente de Telecom Solutions de Prysmian Group.

Walmart

Antonio Ocaranza, director de Comunicación Corporativa de Walmart para México y Centroamérica, indicó en entrevista que la empresa a la que representa tiene una visión a largo plazo, y no pueden aislarse de la realidad ni de los cambios.

Nuestra planeación a largo plazo nos hace enfocarnos en lo que mejor sabemos hacer. Lo que nosotros podemos aportar es ofrecer los mejores precios a consumidores que desean ahorrar, tanto en México como en los estados donde operamos. Siempre nos fijamos planes que no sean alterados por cuestiones de coyuntura

De acuerdo con Ocaranza, Walmart es una empresa mexicana, cuyo principal accionista está en Estados Unidos, pero el 30% de la empresa se cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores.

Hay una gran cantidad de inversionistas mexicanos y extranjeros que invierten en Walmart de México y Centroamérica como empresa pública. Y por otro lado lo que nosotros ofrecemos como negocio son precios bajos de productos que compramos a la industria. Pero no quisiera yo especular sobre qué podría pasar y qué realmente va a ocurrir, nuestro compromiso es enfocarnos en darle la tranquilidad a la gente de que cuando piense en comprar y ahorrar, nuestra tienda es el destino de su compra, concluyó.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL