La reacción a circunstancias complejas puede ser la diferencia entre el éxito y fracaso. Las situaciones adversas ponen a prueba el temple y carácter de las personas, lo que de manera natural trae aprendizajes únicos que son funcionales tanto en asuntos personales, como profesionales y laborales.

En este sentido cobra mayor relevancia entender cómo reaccionamos a las circunstancias que nos rodean.

Realidades individuales

En este sentido, Jorge Letayf, director de mercadotecnia de RE/MAX México, con base en lo explicado desde Neuropsicometría, explica la manera en la que las personas reaccionan ante un evento o una crisis.

En principio asegura que “los seres humanos no reaccionamos a la realidad, sino a lo que cada quien tiene como realidad, porque en vez de vivir en el mundo individualmente cada quien vive en su propio mundo interior, construido con las ideas que le han inculcado desde la infancia o con las ideas que ha formulado dentro de su mente. El funcionamiento de la mente comienza con las ideas interpretativas de la realidad y de esa interpretación (percepción) se desprenden consecuentemente las reacciones emocionales”.

En este sentido la educación, los aprendizajes y experiencias vividas en la infancia condicionan la capacidad de cada personar al captar la realidad, factores que pueden distorsionar brusca y finamente la percepción de cada hecho.

Reacciones condicionadas

DE esta manera, el directivo de RE/MAX asegura que “no reaccionamos a lo que en realidad somos, sino a lo que creemos que somos, de hecho las personas no reaccionan como son, sino como piensan que son.Todo el aprendizaje es dependiente del estado de ánimo de la persona, el aprendizaje no es solo mental, ya que la memorización y el sentido de lo aprendido está relacionado con los sentimientos. El cerebro da prioridad de atención a la información relacionada a emociones. La corteza cerebral se guía fundamentalmente por patrones y no por hechos”.

Ante reacciones condicionadas por los aprendizajes adquiridos en otras etapas de la vida, el vocero asegura que es necesario “quitar las ideas negativas, las ideas inútiles, para dar cabida a nuevos pensamientos, y a nuevas actitudes” para afrontar con mejores resultados cada hecho vivido.

Así, el Letayf concluye que “la respuesta ante lo inevitable es convencernos de esto: nacimos para responder dignamente a lo que suceda (sea agradable o desagradable, solo son lecciones)”.

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