Cuando un cliente compra un producto se cree que es una acción bastante sencilla y común. Sin embargo, es mucho más compleja de lo que parece a simple vista. Además de que las personas transita por lo que se conoce como un funnel, cada una de las adquisiciones que se realiza está asociada a una experiencia de compra, la cual un elemento importante que ayuda a determinar la continuidad del proceso de recompra. Por este motivo, es un aspecto en el que debemos poner una muy especial atención. ¿Cómo podemos mejorarla? En las siguientes líneas hablaremos sobre este tema.

El servicio y la atención al cliente son fundamentales cuando se habla de la experiencia de compra. Es necesario que las marcas se fijen en este punto y le brinden el adecuado seguimiento a la adquisición que haya hecho una persona, así como también es importante que se resuelvan sus dudas, comentarios o quejas lo más pronto que se pueda para que sepa que se está atento de sus necesidades.

Otro de los aspectos que hay que considerar para optimizar la experiencia de compra de un cliente es que la tienda no sólo sea un espacio para la transacción, sino que también se convierta en un sitio en el cual las personas se puedan sentir cómodas y donde puedan interactuar con la marca en cuestión. De este modo es posible generar vivencias que dejen huella en la memoria del shopper y que al mismo tiempo estén asociadas a una determinada firma.

Respecto a este mismo aspecto han surgido nuevos formatos de tiendas enfocados a la generación de experiencias como es el caso de la flagship o del tap room, por mencionar algunos ejemplos.

La implementación de tecnología para captar datos es otro de los aspectos que tiene gran relevancia cuando se busca optimizar la experiencia de compra. Por medio de ellos, es posible obtener información que nos ayuden a tomar decisiones estratégicas de negocio para mejorar este aspecto y al mismo tiempo hacer más entretenido el proceso de adquisición de un producto.

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