Twitter: @Artglez

Arturo González Salas

Por existir tenemos derecho a un nombre, que complicado serí­a convivir en la ausencia de él. Como bien lo advierte el sociólogo í‰mile Durkheim nos diferenciamos del resto de los animales por la capacidad de asociación, la asignación de roles y el trabajo colectivo.

Cuando nos apasiona el marketing comenzamos a verlo por todas partes, después del tema de branding de marcas comerciales, me resulta interesante hablar sobre marca-persona.

Es preciso sumar al brillante trabajo de Durkheim, que el ser humano ha sido capaz de desarrollar el lenguaje, la evolución constante del mismo nos plantea la posibilidad de conceptualizar.

Partiendo del poder que otorga la lengua logramos darle sentido a los actos humanos, a las cosas, a la manera que interactúan las ideas. Me introduzco al pensamiento de las ciencias sociales, con la finalidad de resaltar a los mercadólogos la importancia de antes de crear marcas para otros, desarrollar con excelencia la propia.

Hace un par de años en mi examen de titulación me preguntaron:
“” Arturo, ¿si tú fueras una marca qué caracterí­sticas tendrí­as?

No entraré en detalles sobre la respuesta, porque lo importante en esta ocasión es saber si hemos realizado en nosotros los procesos que tanto decimos ofrecer.

Felicitaciones a los que han realizado su propio FODA, los que han analizado los segmentos de la vida productiva a los que deben focalizar sus esfuerzos, realmente grandes aquellos que han trazado un plan estratégico de su profesión, los que han logrado especializarse en un tema y con justa razón ahora son lí­deres de opinión.

Ver a quien nos corta el cabello con un look desatinado, es similar a un merca sin presencia y desarrollo de marca propia. Así­ como la estilista representa su propio BTL ambulante, la mejor activación al ir a la nutrióloga es llegar y ver que esta buení­sima, quiero decir, verla muy saludable.

Seamos honestos, el subconsciente hace años se alejó de la vida moderna, ahora buscamos entre este mundo de saturaciones algo que cautive por innovación, es necesario evitar caer en el mal gusto, en la mentira, en el incumplimiento. Los consumidores se convierten a pasos agigantados en clientes gourmet.

Desde los que por extravagantes consiguen convertirse en referentes como Lady Gaga, pasando por los iconos de la elegancia como Rebecca de Alba, hasta los más sobrios como Steve Jobs, ellos han logrado hacer de su nombre una marca posicionada bajo un intenso trabajo de liderazgo, del que destacan 3 “C’s”: constancia, coherencia y confianza.

Hay que equilibrar el creérsela y con la incredulidad, conciliar como las cuentas bancarias, la realidad con el ego, algunas veces es bastante bueno bajarle una rayita o subirle dos. Aunque tengo que confesar lo delicioso de poder ser un presumido diciendo algunas veces: Mi mejor marca soy yo.

Arturo González Salas

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL