Los retailers online en México continúa en una etapa de consolidación que, año con año, han logrado fortalecerse y tener mayor participación en la economía interna.

De acuerdo con datos de Statista, el e-commerce en América Latina generó ventas por 57,020 millones de dólares en 2016, mientras que para este año se espera un incremento, pasando de dicha cifra a 66,590 millones de dólares.

En el caso de nuestro país, se estima que al concluir 2017 las ventas digitales lleguen a los 8,529 millones de dólares, siendo México el segundo país en Latinoamérica con mayor participación en este tipo de comercio.

Aun con un crecimiento constante y los mitos que poco a poco se han ido erradicando, el comercio electrónico tiene una labor importante por delante, ya que a pesar de un uso constante de dispositivos móviles, un uso de Internet constante y las campañas de marketing que retailers han hecho para contrarrestar ideas falsas en torno al tema, hay ciertos obstáculos que no permiten un total despunte del e-commerce.

Información de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) señala que un shopper digital en México gasta, en promedio, 6,535 pesos al mes en compras digitales.

A continuación te presentamos 5 retos que tiene debe afrontar hoy los retailers online en México.

Hacer del móvil un medio de transacción

Si bien la penetración de smartphones en México es de aproximadamente 61 por ciento, según Statista, esto no es razón suficiente para que el consumidor logre concretar una compra vía móvil. Ante un 81 por ciento que busca productos en Internet, sólo un 37 por ciento concreta la adquisición de los mismos.

Fomentar y fortalecer la omnicanalidad del retailer

El shopper digital, y hasta el que siempre compra en PDV, ya no inicia su proceso de compra en el canal tradicional. Hoy puede ir y venir de un showrooming, webrooming, comparar precios en tiendas físicas y comprar vía online, y al final comprar bajo otra modalidad.

Ante esta realidad, es preciso que los retailers digitales sean flexibles y se adapten a las necesidades y nuevos comportamientos de compra, así como al propio dinamismo de su journey.

Gestión de la experiencia

Significa que el retailer debe mostrarse transparente en todo momento. Desde que pone una oferta o producto a disposición del shopper, hasta la certidumbre el el proceso de pago.

De acuerdo con Statista, las principales razones para que un shopper tenga una mala experiencia en retailers digitales son:

  • Información completa o confusa (28%)
  • Falta de claridad sobre el precio final (17%)
  • Complicaciones al buscar un producto (10%)
  • Mala experiencia al usar el sitio web (7%)
  • Precio más elevado que en tienda física (7%)
  • Información no confiable (7%)

Flexibilidad estratégica

Implica que el retailer debe empoderar al cliente y adaptarse a sus necesidades, así como a su dinamismo en su modo de compra, y así estar un paso adelante y responder eficazmente, en el menor tiempo posible.

Automatización e infraestructura

No basta con tener un cúmulo de datos disponible, sino contar con las herramientas necesarias para seleccionar los que funcionan, analizarlos y transformar esa información en indicadores que permitan generar estrategias mercadológicas efectivas.

Otorgando una mayor automatización al retailer, el personal de ventas y marketing podrán definir qué sucede en su sitio web, qué productos se venden más y porqué, cuáles son los puntos de fuga, qué promociones funcionan, entre otros datos.